En Gobierno de Marruecos ha aprobado un proyecto de ley que prohíbe la fabricación y comercialización de bolsas en plástico en todo el país.   Con ello Marruecos se une a otros países africanos como Ruanda, Sudáfrica y más recientemente Senegal, en tomar enérgicas medidas legales contra las bolsas de plástico, un objeto que se ha convertido en una plaga en todo el mundo, y cuyo impacto en el continente africano es especialmente devastador.

La cultura de «usar y tirar», surgida de los países ricos ha tenido un terrible impacto paisajístico, ambiental y sanitario en los países en vías de desarrollo, los cuales se ahogan en una marea de bolsas de plástico y otros plásticos desechables. En el caso marroquí,según Taoufiq Moucharraf, director de comunicación del Ministerio de Industria, «era preciso hacer algo ya que los marroquíes consumimos una media de 900 bolsas de plástico por persona y año»  .  Se calcula que unas 120.000 toneladas de bolsas de plástico terminan en el medio ambiente cada año.

El plástico en el medio ambiente tarda cientos de años en descomponerse pero, especialmente en el caso de las bolsas, se fragmenta en trozos cada vez más pequeños que son transportados por el viento y el agua hasta contaminar las zonas más remotas. Estos fragmentos, por pequeños que sean, siguen siendo son tóxicos y no biodegradables. Un material tan duradero y contaminante como el plástico nunca se debería emplear para fabricar objetos de usar y tirar, es decir, diseñados para convertirse en basura.

Cabra_Tinduf2Además del impacto visual, ambiental y tóxico en el medio ambiente, la peculiar forma y textura de las bolsas las hace muy peligrosas para los animales. Cada año millones de animales mueren por ingestión y atrapamiento. Las aves se ven especialmente amenazadas. En Marruecos destaca el caso del ibis eremita, una especie única y en peligro de extinción y que se ve muy seriamente afectada por el plástico.  En las zonas áridas, como gran parte de Marruecos, los animales rumiantes como cabras y camellos comen bolsas de plástico y mueren por oclusión intestinal. Las imágenes del fotógrafo Antolín Avezuela documentan este fenómeno de forma trágica.

No hay que olvidar que muchas de estas bolsas terminan en el mar, con efectos devastadores para la fauna marina. Por ejemplo, todas las especies de tortugas marinas las comen, sufriendo oclusión intestinal, prolapso rectal y a menudo una muerte agónica.

Asimismo, las bolsas causan estragos en las infraestructuras públicas de los países en vías de desarrollo, ya que atascan los desagües y dejan fuera de servicio las plantas de depuración de aguas residuales. Las zonas áridas, como gran parte de Marruecos, a menudo reciben sus precipitaciones en forma de lluvias breves pero torrenciales. que pueden transformarse en peligrosas riadas e inundaciones cuando las bolsas atascan los desagües y alcantarillas.  El caso más conocido es de las inundaciones de 1998 en Bangladesh donde las bolsas de plástico causaron el colapso de los sistemas de desagüe del país, con un resultado de más de 1.000 personas muertas. Desde entonces el país asiático ha liderado en la eliminación de las bolsas de plástico.

Ojalá más países sigan el ejemplo de Marruecos y abracemos una cultura de sostenibilidad que destierre los usos irresponsables del plástico de nuestro planeta.

Foto de cabezera: Bolsas en Uazarzat, Marruecos. Por Mohamad Ahansal / Yabiladi.com